DON LIBORIO GÓMEZ DE DIEGO

DON LIBORIO GÓMEZ DE DIEGO

Nacido en 1908 hijo de Juan y de Dolores. Se formó en el Seminario Conciliar de Madrid. Enviado a estudiar por su obispo a la Universidad Pontificia de Comillas, en Santander, obtuvo el grado de Doctor en Sagrada Teología, en 1934, con una tesis que llevaba por título "La Cristología en los Concilios Toledanos". Fue ordenado subdiácono, el 16 de noviembre de 1934, por el Obispo de Santander con las legítimas letras dimisorias del Obispo de Madrid.
El 22 de diciembre de 1934 fue ordenado Diácono en el Palacio Episcopal de Madrid. El 6 de abril de 1935 recibió el presbiterado en la Capilla del Seminario de Madrid.

Fue cura ecónomo desde el 1 de junio de 1935 en Sevilla la Nueva (Madrid) donde se le recuerda especialmente por no querer abandonar el pueblo en los momentos de la persecución religiosa siendo asistido por los pastores de la localidad durante su refugio en el campo.

Fue detenido en Sevilla la Nueva el 28 de octubre de 1936. El 12 de noviembre de 1936 ingresa en la Prisión Provincial de Ventas (Madrid) por orden de la Dirección General de Seguridad. El 2 de diciembre de 1936 fue puesto en libertad en la cárcel donde estuvo retenido y conducido a Paracuellos del Jarama donde fue asesinado. Sus restos descansan hoy en ese lugar.

domingo, 25 de enero de 2015

SANTA ÁNGELA DE MÉRICI

 
 
Ángela de Mérici fue una religiosa italiana que nació el 21 de Marzo de 1474 en Desenzano del Garda. Fue la fundadora de las Ursulinas, la primera congregación religiosa femenina enteramente entregada a la educación de las niñas y jóvenes. Falleció el 27 de enero de  1540 en Brescia (Italia) . Su nombre significa "Mensaje de Dios". Fue canonizada el 27 de mayo de 1807 por el Papa Pío VII.
 
HISTORIA DE SANTA ÁNGELA DE MÉRICI
Ángela creció en su casa con sus padres, los cuales tenían una granja donde vivían modestamente como agricultores. Sus padres, que eran más piadosos que ricos, la educaron cristianamente. Por las noches, leían la vida de un Santo y esto la enfervorizaba mucho y la entusiasmaba por la religión.
 
Cuando contaba 10 años quedó huérfana de padre y madre y también perdió a una de sus hermanas. En ese momento sus tíos, la familia Biancosi at Salo, la acogieron en su casa a ella y a uno de sus hermanos. Para Ángela fue un gran cambio de vida, ya que se trataba de una familia burguesa.
 

En su primera experiencia mística, se le apareció la Virgen Santísima con su hermana mayor quien había muerto de repente sin recibir los sacramentos. Ella había estado preocupada por la salvación de su hermana. Se cuenta que cierto día tuvo una visión de una escalera que subía hacia el cielo con jóvenes muchachas que subían y bajaban por ella. Dios le reveló que un día ella fundaría una nueva familia religiosa que atraería a las mujeres a fin de cumplir una misión en la Iglesia.
 
 
 
VIDA FRANCISCANA
Deseando consagrarse a la vida religiosa pidió entrar a la Tercera Orden de San Francisco de Asís. Ángela se hizo Terciaria Franciscana a la edad de 13 años y vivió en gran austeridad, a veces comiendo solo pan y vegetales. Desde entonces no quiso poseer bienes propios.
 
Se hace Terciaria Franciscana y, sin haber hecho estudios de primaria, llega a ser Consejera de gobernadores, obispos, doctores y sacerdotes.  Había recibido del Espíritu Santo el Don del Consejo, que consiste en saber lo que más conviene hacer y evitar en cada ocasión.

 
En 1516 sus superiores franciscanos la envían a Brescia con una misión: la señora Catarina Patengola había perdido a su esposo e hijos en la guerra y se encontraba inconsolable. Ángela permanece por dos años en casa de Catarina ayudándola a salir de su abatimiento; cuando termina ese tiempo decide quedarse en Brescia, por lo que acepta la hospitalidad de Antonio Romano, viviendo allí por 14 años.

En 1524 parte a Jerusalén con varios peregrinos. Durante la travesía sufre una momentánea ceguera y en Tierra Santa debe ser guiada. En el regreso, Ángela sana repentinamente. En 1525 parte a Roma para venerar las santas reliquias, y en una audiencia con el Papa Clemente VII, este le pide ayuda en Roma, pero ella se disculpa: "Es en Brescia donde Dios me quiere". El Papa Clemente VII la deja partir y marcha nuevamente a Brescia.
 
 

 

COMUNIDAD HERMANAS URSULINAS

Pequeña en estatura pero muy grande en amor y entusiasmo por servir a Dios queda muy sorprendida al llegar a su pueblo de la ignorancia de los niños, a quienes sus padres no podían o no querían enseñar ni siquiera lo más elemental del catecismo.

Sintiéndose llamada a resolver este problema, compartió con sus amigas su gran preocupación por la gran ignorancia religiosa de estos niños quienes de inmediato decidieron seguir generosamente a la Santa.
Hacia el año 1533, la Santa empezó a formar a varias jóvenes selectas en una especie de noviciado informal.
 
 
 
Doce de esas jóvenes se fueron a vivir con ella en una casa de las cercanías de la Iglesia de Santa Afra.



En la Iglesia de San Afra en Brescia, el 25 de Noviembre de 1535, Ángela y 28 compañeras mas jóvenes se unieron ante Dios para dedicarse el resto de sus vidas a su servicio, especialmente para la educación de las niñas.


Ángela puso al grupo bajo la protección de Santa Úrsula, patrona de las universidades medievales y veneradas como líder de mujeres. Este fue el comienzo de la Comunidad de Hermanas Ursulinas, la primera orden de mujeres dedicada a la enseñanza.


La orden no usaba hábito (solo un sencillo vestido negro), no hacía votos, no tenía vida de clausura, ni votos ni vida comunitaria. Su trabajo era la educación religiosa de niñas, especialmente pobres y el cuidado de los enfermos. En las primeras elecciones la Santa fue nombrada superiora y ejerció ese cargo durante los últimos cinco años de su vida. Santa Ángela de Mérici falleció el 27 de enero de 1540.

 

En 1544 una bula del Papa Pablo III, confirmó la Compañía de Santa Úrsula y la reconoció como congregación, cuatro años después de la muerte de Santa Ángela. En el momento de morir, rodeada de sus hermanas, un hermoso rayo de luz brilló sobre la Santa. Murió con el nombre de Jesús en sus labios. Sus últimas palabras fueron:

 "Dios mío yo te amo".
Que estas sean también las palabras que nosotros digamos no solo al tiempo de morir sino muchísimas veces durante toda nuestra vida.

Cada año celebramos su festividad el día 27 de enero.
 
 "Si alguna persona, por su estado de vida,
no puede vivir sin riquezas y posición,
que al menos mantenga su corazón
vacío del amor a estas"
"Dios mío yo te amo"
 

 

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