domingo, 17 de enero de 2016

SAN ANTONIO ABAD





San Antonio Abad nació hacia el año 250 en el seno de una poderosa familia de campesinos egipcios, en un pueblo llamado Queman, cerca de la ciudad de Heracleópolis. Según cuenta la leyenda, abandonó parte de sus riquezas y se dedicó a la vida espiritual retirada.


A los 18 años, al quedar huérfano decidió integrarse en la vida espiritual. Legó parte de su herencia a familiares, para que se hicieran cargo del cuidado de su hermana.
De pequeño no le enseñaron a leer ni escribir, pero, sí lo supieron educar cristianamente. Se retiró a las afueras de la ciudad a vivir en soledad y oración. 

Vivía cerca de algunos monjes que habitaban por allí, y de ellos fue aprendiendo a orar y a meditar. Le enseñaron a leer y su memoria era tal que lo que leía lo aprendía de memoria. 

Esto le va a servir mucho para el futuro, cuando no tendrá libros para leer, pero sí recordará maravillosamente lo leído anteriormente.


En su fase de iniciación, sufrió muchas tentaciones que combatía a base ayuno y meditación. Sin embargo, la convivencia con otras personas le dificultaba su perfeccionamiento espiritual, por lo que decidió trasladarse al desierto, donde encontró una cueva en la que vivir en soledad. Allí encontró a un anciano ermitaño, llamado Pedro, que será su maestro en esa forma de vida.


A los 35 años de edad siente una voz interior que lo invita a dedicarse a la soledad absoluta. Hasta entonces había vivido en una celda, no muy lejos de la ciudad y cerca de otros ascetas. La palabra "asceta" significa "el que lucha por dominarse a sí mismo". La gente llamaba ascetas a los cristianos fervorosos que se dedicaban con la oración, el sacrificio y la meditación a conseguir la santidad. 

Cerca de un grupo de ellos había vivido ya varios años Antonio y había aprendido cuanto ellos podían enseñarle para ser santo. Ahora se sentía capaz de alejarse a tratar de entenderse a solas con Dios. 



Así pues, Antonio viajó hasta Luxor (Tebas) instalándose en las ruinas de un cementerio, tratando de demostrar a los hombres el sentido ridículo de las supersticiones sobre la muerte, ya que sobre ella habría de triunfar la resurrección. 


En las montañas de Pispir, cerca del Nilo, junto al Mar Rojo se instaló en una fortaleza abandonada en medio del desierto pero bien provista de agua, encargando que le llevaran la comida dos veces al año y se la arrojarn por encima del muro para no romper su aislamiento. Sobrevivir a las numerosas serpientes que se alojaban entre aquellos muros, contribuyó a su leyenda de dominador de los animales.



En el desierto de la Tebaida fundó los monasterios de Pispir y Arsínoe llevando a cabo una importante tarea de evangelización, que le reportó muchos seguidores y discípulos. Cuando éstos pudieron hacerse cargo de las fundaciones, Antonio volvió a la vida contemplativa. 

San Antonio, fue ermitaño en el desierto de Egipto, por eso, siempre aparece representado como un monje eremita, y de hecho se le considera el primer ermitaño cristiano, y el fundador de la vida monacal. Por ello, se le llama San Antonio Abad, que significa, "padre", en Hebreo.




Murió el 17 de enero del año 356, contando con más de cien años de edad. Sus restos fueron trasladados a Alejandría y después a Constantinopla para viajar finalmente a Vienne (Francia). 

Es típico ver la representación de San Antonio con una cruz en forma de T (Tau), una campanita, un cerdo y a veces un libro. 


Un libro, en manos de los que muchos autores han calificado de campesino analfabeto.


Los antiguos le tenían mucha fe para que alejara de sus campos las pestes que atacaban a los animales. Por eso, lo pintan con un cerdo, un perro y un gallo. 
Es considerado patrón de tejedores de cestos, fabricanes de pinceles, cementerios, carniceros y animales domésticos.







En nuestra parroquia de Sevilla la Nueva, se celebra todos los años el día de San Antonio Abad, o San Antón, patrón de los animales domésticos. Hoy domingo día 17, como marca la tradicción, se realizará la bendición de todos los animales que sean acercados a la puerta de la Iglesia, a las 13:30 h, después de misa de 12:00 h.



Resultado de imagen de san antonio abad

jueves, 14 de enero de 2016

OBRAS DE LA MISERICORDIA






El Papa Francisco ha convocado un año Jubilar extraordinario de la Misericordia y ha recomendado durante ese tiempo realizar las obras de misericordia pero, ¿qué son y cuáles son?


Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Las obras de misericordia son 14 y se dividen en 7 Espirituales y 7 Corporales. 



LAS 7 OBRAS DE MISERICORDIA ESPIRITUALES 



Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras de misericordia espirituales, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia.


1. ENSEÑAR AL QUE NO SABE

Es importante que cooperemos con nuestros hermanos, pero es mas importante enseñarles a realizar por ellos mismos aquello que no saben. Por ello, enseñémosle a orar, a perdonar, a perdonarse, a compartir, etc.


2. DAR BUEN CONSEJO AL QUE LO NECESITA

Para dar buen consejo es necesario que nosotros mismos hayamos sido aconsejados por un director espiritual, que nos ayude a orar a Dios Padre, para que nos envíe su Santo Espíritu y nos regale el don de consejo. Así, bajo la guía del Señor, tanto nuestras palabras como nuestro actuar, serán un constante aconsejar a los que lo necesitan.



3. CORREGIR AL QUE SE EQUIVOCA

Muchas veces nos enojamos o reímos cuando vemos a algún hermano equivocarse, y se nos olvida que no somos perfectos,  e inevitablemente nos equivocaremos también. Pensemos, ¿nos gustaría que se rieran de nosotros?, definitivamente NO, así que, cuando alguien se equivoque corrijámoslo con amor fraternal para que no lo vuelva a hacer.

4. PERDONAR AL QUE NOS OFENDE

¡Que difícil!, tanto que Jesús nos dice que debemos perdonar 70 veces 7, es decir, SIEMPRE. Además en el Padre Nuestro, nos pone la condición de PERDONAR NUESTROS OFENSAS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN. Así que, a perdonar, perdonar, perdonar....



5. CONSOLAR AL TRISTE

Jesús nos ha dicho: "Dichosos los que lloran porque serán consolados". El consuelo de Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos conforta. Pero, además, Dios se vale de nosotros para consolar a los demás. No se trata de decir: "no llores", sino de buscar en las Escrituras las palabras que mejor se adecúen a la situación. En los Salmos podremos encontrar esa palabra de consuelo que requerimos, por eso, es conveniente recitarlos y meditarlos constantemente.

6. SUFRIR CON PACIENCIA LOS DEFECTOS DEL PRÓJIMO

¡Que fácil es ver la paja en el ojo del prójimo y no vemos la viga en el nuestro!. Cuando seamos capaces de disimular los defectos de nuestro hermano, estaremos colaborando en la construcción del Reino del Señor. Tengamos paciencia con los ancianos, los niños, el vecino, el compañero de trabajo y ellos la tendran con nosotros, en nuestros defectos.



7. ROGAR A DIOS POR LOS VIVOS Y LOS DIFUNTOS

Cada oración es una intercesión, y el Señor nos pide que oremos unos por otros para mantenernos firmes en la fe, así como El rezó por Pedro para que una vez confirmado, le ayudara a sus hermanos. Hay que rezar por nosotros, por nuestros hermanos, por nuestros compañeros de escuela o de trabajo, por los familiares, por los vivos, por los ya fallecidos. Rogar a Dios por los vivos y los difuntos.




LAS 7 OBRAS DE LA MISERICORDIA CORORALES



Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna: es también una práctica de justicia que agrada a Dios.



1. VISITAR A LOS ENFERMOS

Nuestros hospitales estan llenos de enfermos olvidados por sus familiares, o bien, personas que por la lejanía con el centro hospitalario, no reciben visita alguna. Es bueno dar dinero para los necesitados, pero que bueno es darnos nosotros mismos. Compartamos de nuestro tiempo con ellos y llevémosles una palabra de aliento, un rato de compañía a esos cristos en su monte de los olivos.




2. DAR DE COMER AL HAMBRIENTO

Jesús nos ordena compartir con el necesitado cuando nos dice, "El que tenga dos capas déle una al que no tiene, y el que tenga alimento, comparta con el que no"(San Lucas, 3-11). Al compartir nuestro alimento, no solo les llenamos el estómago a nuestros hermanos necesitados, sino que les mostramos el amor de Dios que no los deja desfallecer.




3. DAR DE BEBER AL SEDIENTO

Con cuantas ganas nos bebemos un vaso de agua fresca luego de recorrer un largo trecho para calmar nuestra sed. ¿Cuántas veces pensamos en nuestros hermanos que no tienen un lugar donde beberlo?. Pensemos en aquellos que se enferman porque deben calmar su sed con agua contaminada, aquellos que mueren de sed porque otros la desperdician, incluso Jesús, en su trance de muerte, sintió sed y lo exclamó con tanta vehemencia, que un soldado romano le acercó una esponja con hiel y vinagre para que la calmara. ¿Sómos nosotros peores que ese soldado romano como para negar agua al sediento?.




4. DAR POSADA AL PEREGRINO

Existen muchos inmigrantes que esperan nuestra ayuda para poder vivir dignamente junto a su familia, ayuda que debe hacerse presente en toda forma y a todo momento. Recordemos que esos hermanos desposeídos son sagrarios del Espíritu Santo que merecen al menos una Tienda de Encuentro con el amor Divino.




5. VESTIR AL DESNUDO

A menudo nos encontramos con hermanos que estan vestidos con harapos o bien se encuentran desnudos, viéndose disminuída su dignidad de hijos de Dios. Ayudémosles a recobrarla brindándoles una vestidura limpia y respetable, que les permita reencontrar al Señor en la bondad de los demás.




6. VISITAR A LOS ENCARCELADOS

Cada mañana nos levantamos y corremos a los centros de estudio o trabajo, y posiblemente pasemos frente a un centro de reclusión en el que muchos de nuestros hermanos sufren la soledad y la indiferencia. Nuestra Santa Madre Iglesia nos llama a llevarles, no solo cosas materiales, sino el cariño de toda la comunidad a cada uno de ellos, para que se sientan parte del rebaño del Único Pastor.




7. ENTERRAR A LOS MUERTOS

Sepultarlos no significa olvidarlos, por el contrario, esta obra de misericordia coporal nos lleva a la obra de misericordia espiritual que nos invita a rezar por los vivos y los muertos. Al enterrarlos no debemos olvidar que es nuestro deber mantener sus sepulturas en buen estado, pues en ellas se contienen los restos mortales de aquellos que fueron Templo del Espíritu Santo.





El ejercicio de la obras de misericordia comunica gracias a quien las ejerce. Con las obras de misericordia hacemos la Voluntad de Dios, damos algo nuestro a los demás y el Señor nos promete que nos dará también a nosotros lo que necesitemos.






domingo, 3 de enero de 2016

EPIFANÍA DEL SEÑOR

EPIFANÍA DEL SEÑOR. LOS REYES MAGOS


La Epifanía es una de las fiestas litúrgicas más antiguas. Comenzó a celebrarse en Oriente en el siglo III y en Occidente se adoptó en el siglo IV. Epifanía, voz griega que a veces se ha usado como nombre de persona, significa "Manifestación", pues el Señor se reveló a los paganos en la persona de los Reyes Magos.
La Epifanía es un día muy importante y sagrado que celebramos el doceavo día de la Navidad, contados a partir del día 25 de diciembre y terminando el día 6 de enero por la mañana. Epifanía, significa "dar a conocer", "revelación", "manifestación". 
En el día de Epifania, la Iglesia celebra la solemnidad del Niño Jesús, del Mesías, quien es revelado como la luz de las naciones. Jesús se da a conocer con la solemnidad de la Epifanía en tres celebraciones:


1.- Su Epifanía ante los Reyes Magos. La adoración del Niño Jesús por los Reyes Magos.
2.- Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán. El Bautismo de Cristo por San Juan Bautista.
3.- Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de Su vida pública. El primer milagro de las Bodas de Caná por intercesión de su madre y como lo señala San Juan Evangelista, fue el motivo de que los discípulos creyeran en su Maestro como Dios.

 
La Epifanía  más popular en la Navidad, es la primera, la de los Reyes Magos. En ella, se celebra la manifestación del Señor, del Hijo de Dios, en todo el mundo. Dios, hecho hombre, mediante la acción de Espíritu Santo.

Dios se les revela, a los pastores, a los judíos, a los pobres, a los hombres de ciencia, ricos y poderosos que se ponen en camino desde tierras lejanas, en busca de la estrella que interpretan como una manifestación de la presencia de Dios; significa que el Hijo de Dios debe ser reconocido por todos los hombres, de todos los lugares, de todos los tiempos.


 "Los Reyes Magos al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría"


Los Magos de Oriente se postraron ante el Niño Jesús, y lo adoraron. Los Tres Reyes Magos fueron: "Melchor, con barba túpida, Gaspar, joven y sin barba, y Baltasar, con piel oscura viestiendo una túnica roja", le trajeron al Niño Jesús tres regalos o dones. Con estos regalos hablan de lo que ellos encuentran en Él:
*El oro se le ofrece sólo a los reyes, por lo que reconocen en Jesús al Rey. El gran Rey.
*El incienso se le ofrece sólo a Dios, por lo que revelan que Jesús es Dios.El verdadero Dios.
*La mirra es un perfume que reconoce en Jesús Rey, Hijo de Dios, también a un Hombre. Sufrimiento y muerte futura del Niño Jesús.

A Melchor, Gaspar y Baltasar, nombres que se les ha atribuído posteriormente, se les considera tres por ser triple el don presentado, son peregrinos de la estrella. Los orientales llamaban magos a sus doctores y en lengua persa, mago significa "sacerdote". 
La tradición más tarde, ha dado a estos personajes el título de reyes, como buscando destacar más aún la someminidad del episodio que, en sí mismo es humilde y sencillo. 

La llegada de los Reyes Magos, que no pertenecen al pueblo elegido, nos revela la vocación Universal de la Fe. Todos los pueblos son llamados a reconocer al Señor para vivir conforme a su mensaje y alcanzar la Salvación. La Epifanía, como lo expresa la liturgia, anticipa nuestra participación en la gloria de la inmortalidad de Cristo manifestada en una naturaleza mortal como la nustra. Es una fiesta de esperanza que prolonga la luz de la Navidad. 





ROSCÓN DE REYES
La tradición nos invita a compartir el "Roscón de Reyes", costumbre también llena de significados importantes:
 
-El pan en forma de rosca evoca a Dios Eterno, que no tiene principio ni fin;

-Las frutas dulces con que se decora nos recuerdan la gracia que Jesús nos trae;

-El muñequito escondido entre la masa, representa al Niño Jesús que todos debemos buscar, quien lo encuentra se llena de tanto gozo que desea compartirlo con todos, por lo que promete una fiesta el próximo día 2 de febrero, día de la "Candelaria" (Luz), o Presentación del Señor. 
Jesús es la "Luz para iluminar a todos los pueblos". Y los bautizados hemos sido iluminados con esa luz de Cristo.
Los cristianos siempre tenemos el compromiso de buscar, encontrar y compartir a Jesús con los demás.

La Epifanía del Señor, es la celebración para confesar nuestra fe en un Dios, que se manifiesta a toda la humanidad, que se hace presente en todas las religiones. Los magos guiados por la estrella, vinieron de oriente, eran paganos, no eran del pueblo de Israel, pero aún así, reconocieron en Jesús, el Salvador del Mundo, de la Humanidad.

El hacer regalos a los niños el día 6 de Enero, corresponde a la conmemoración de la generosidad que estos magos tuvieron al adorar al Niño Jesús y hacerle regalos.

Los niños viven éste día  con una gran ilusión y fantasía, y los mayores, como muestra de amor y fe a Cristo recién nacido.
 
Es por ello que esta fiesta nos recuerda la Universalidad de la Salvación, es decir, que la salvación que viene de Dios, es para todos, todos estamos llamados a la vida eterna, todos los hombres, de todas las razas, de todos los pueblos, de todas las culturas y de todos los tiempos; absolutamente todos tienen las puertas abiertas de la Iglesia.






viernes, 1 de enero de 2016

SOLEMNIDAD SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA

MARÍA, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA
 

 
El día 1 de Enero, se celebra la festividad litúrgica Santa María, Madre de Dios, con la que concluye la octava de Navidad. 

Después de ocho días de haber nacido el Hijo de Dios, la Iglesia dirige su mirada a la Madre de este Niño, que es Hombre y Dios. Es una de las festividades más grandes de la Iglesia Católica. La Iglesia celebra que realmente María, no es sólo madre de la humanidad de Cristo sino que como ambas, son indivisibles desde el momento de su encarnación, María es también la Madre de Dios. 
 
La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primera Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental, su celebración se comenzó a dar en Roma hacia el siglo VI,junto con la dedicación el 1º de enero del tempo "Santa María Antigua" en el Foro Romano, una de las primeras iglesias marianas de Roma. 
 
Al saber que nuestra Madre Celestial es también Madre de Dios, sentimos brotar en nuestro corazón una gran confianza y amor hacia Ella.
Este día los textos litúrgicos no remiten también a contemplar el misterio de la "virginidad perpetua de la Virgen María", en palabras de San Ildefonso de Toledo.
 
 
CONCILIO DE ÉFESO
En el año 431, cuando el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso (la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años) e iluminados por el Espíritu Santo declararon: "La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo Cristo, es Dios". 
 
Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".
 
La Virgen es madre de la divinidad. Es el Verbo viviente, subsistente, que fue engendrado por la misma substancia de Dios Padre, y que existe desde toda la eternidad... Pero en el tiempo él se hizo carne, por eso se puede decir que nació de mujer. El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de la Virgen María y de él dependen todos los demás títulos, cualidades y privilegios que Ella tiene.

 
DOGMA DE LA PERPETUA VIRGINIDAD
La Iglesia afirma la doctrina de la virginidad perpetua de María Santísima. Esto significa, que María fue siempre virgen. Virgen antes, durante y perpetuamente después de dar a luz a Jesucristo, por obra de Dios Omnipotente.

La Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo. Así pues, como anunció el ángel:  "María es la Virgen que concebirá y dará a luz un Hijo cuyo nombre será Jesús". 
La profundización de la fe en la maternidad virginal ha llevado a la Iglesia a confesar la virginidad real y perpetua de María incluso en el parto del Hijo del Dios, hecho hombre.
El nacimiento de Cristo "consagró la integridad virginal" de su madre. La liturgia de la Iglesia celebra a María, como la "siempre virgen".



MARIA, MADRE DE DIOS
La fiesta litúrgica está vinculada a la "Maternidad Divina de María". Empezamos el año festejando a la Virgen. Es una oportunidad de oro para ponernos en sus manos desde el primer respiro del año.
El título de "Madre de Dios", es el primero y más importante para la Virgen María, y de él derivan todos los demás que se le han y pueden dar, ya que de ella nació Jesucristo, quien es Dios.
 
Él, eterno e infinito, se encarna en María completo, como Dios y para hacerse hombre, y de ella nace Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, dos naturalezas en una sola persona. 
 
Los hombres, al igual que hace más de dos mil años, siguen necesitando a Cristo. Para llegar a Él, hace falta ser humildes, pues la entrada de la cueva es pequeña y exige agacharse. Es Dios mismo, quien nos enseña, desde ese pesebre, que su seguimiento exige cruz, dolor, humildad, pureza y pobreza de corazón, y obediencia a la voluntad de Dios. 
Y es esto, lo que da la paz y la felicidad en el corazón. María, la Madre de Dios, nos enseña que para llegar a Cristo hace falta también la oración. 
Para ser Madre de Dios, María no tuvo que renunciar o dejar al margen nada de su feminidad, al contrario, la tuvo que realizar en nobleza y plenitud santificada como fue, por la acción del Espíritu Santo.

Al nacer de una mujer, Dios ha enaltecido y llevado a la perfección "el genero femenino", la dignidad de la mujer y de la Madre.
La Iglesia, al celebrar el 1 de enero la maternidad divina de María, reconoce gozosa que María es también madre de la Iglesia, lo que significa que su maternidad se extiende a todos los bautizados.   




CIRCUNCISIÓN E IMPOSICIÓN DEL NOMBRE DE JESÚS
El primer día del año se celebra también la fiesta de la circuncisión del Señor, en memoria del ritual judío que celebraba la entrada de un nuevo miembro al pueblo elegido. Habiendo llegado el octavo día, en que el Niño había de ser circuncidado fue llamado Jesús.
 
La circuncisión era el signo de la alianza dado al pueblo de Dios, era la incorporación al pueblo de Israel. Tenía lugar al octavo día del nacimiento y dispensaba el reposo sabático. El rito no era de oficio sacerdotal y podía realizarlo cualquier persona. Podía realizarse en cualquier casa o en la sinagoga, ante diez testigos. 
Al hacerse la circuncisión se pronunciaba una oración, de bendición a Dios. El mismo día, se imponía el nombre al niño. Era la incorporación real y nominal a Israel. El evangelio nos muestra como cuando se hubieron cumplido los ocho días del nacimiento del Niño Dios, según la tradición, se procedió a circuncidar al Niño y le pusieron por nombre Jesús, impuesto por el ángel antes de ser concebido en el seno de María. 

José de acuerdo con María, fue el que le impuso el nombre. Y le llamó Jesús, forma apocopada de Yehoshúa, que significa, "El Señor salva". Era la misión salvadora que tenía, y con la dolorosa circuncisión, Cristo derramó ya la primera sangre redentora.



María es la criatura mas santa que ha existido sobre la tierra, ya que el privilegio de ser la Madre de Dios, es único e irrepetible. Es la nueva Eva, de cuyo vientre nació la salvación para todos los hombres. Por todo ello, la fecha del 1 de Enero, debemos de celebrarla con alegría, poniendo todos nuestros proyectos y deseos en manos de la Virgen María, quien continuamente intercede por nosotros ante Dios nuestro Señor.



SEÑOR AÝUDAME A INCREMENTAR MI AMOR POR MARÍA
 
LA MEJOR MANERA DE EMPEZAR ESTE 2016 
ES CELEBRANDO 
LA FESTIVIDAD DE SANTA MARÍA.
A LOS PIES DE LA MADRE DE DIOS
 NOS PONEMOS EN ESTE NUEVO AÑO
 Y A ELLA LE PRESENTAMOS TODAS NUESTRAS INTENCIONES
 PARA LOS PRÓXIMOS 365 DÍAS.
ELLA NOS ACOMPAÑARÁ SIEMPRE 
Y NOS GUIARÁ.
 
¡FELIZ AÑO 2016!

jueves, 24 de diciembre de 2015

LA NAVIDAD: NACIMIENTO NIÑO JESÚS, ÁRBOL, BELÉN, MISA DEL GALLO




La noche del 24 al 25 de diciembre celebramos el Nacimiento de Jesús. Dicho acontecimiento está rodeado de costumbres y tradiciones que hoy vamos a recordar.

Las tradiciones y costumbres son una manera de hacer presente lo que ocurrió, o lo que se acostumbraba hacer, en tiempos pasados. Son los hechos u obras que se transmiten de una generación a otra de forma oral o escrita. La palabra tradición viene del latín traditio que viene del verbo tradere, que significa entregar. Se podría decir que tradición es lo que nuestros antepasados nos han entregado.

En el caso de la Navidad, lo más importante de las tradiciones y costumbres no es sólo su aspecto exterior, sino su significado interior. Se debe conocer por qué y para qué se llevan a cabo las tradiciones y costumbres para así poder vivirlas mejor. Este es un modo de evangelizar. Existen muchas tradiciones y costumbres que se celebran en el tiempo de Adviento y de la Navidad, como por ejemplo el árbol de Navidad, la misa del Gallo, el Belén o Nacimiento.



EL ÁRBOL DE NAVIDAD

 
Los antiguos germanos creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el "divino Idrasil" o el "dios Odín". 

En cada solsticio de invierno, cuando suponían que se renovaba la vida, le rendían un culto especial.



La celebración de ese día consistía en adornar un árbol de encino con antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol. En torno al árbol, bailaban y cantaban adorando a su dios.
San Bonifacio, evangelizador de Alemania e Inglaterra, derribó el árbol que representaba al dios Odín, y en el mismo lugar plantó un pino, símbolo del amor perenne de Dios y lo adornó con manzanas y velas , dándole un simbolismo cristiano:

*las manzanas representaban las tentaciones, el pecado original y los pecados de los hombres.
*las velas representaban a Cristo, la luz del mundo y la gracia que reciben los hombres que aceptan a Jesús como Salvador.

Esta costumbre se difundió por toda Europa en la Edad Media y con las conquistas y migraciones, llegó a América. Poco a poco, la tradición fue evolucionando: se cambiaron las manzanas por esferas y las velas por focos que representan la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo.



LAS BOLAS NAVIDEÑAS
Evocan el fruto del árbol del Paraíso. Nos recuerdan que Jesús es el auténtico fruto que nos puede salvar y que nos trae, el ser semejantes a Dios.


 
Las esferas y sus colores, actualmente simbolizan las oraciones que hacemos durante el periodo de Adviento:

*azules simbolizan oraciones de arrepentimiento
*plateadas simbolizan oraciones de agradecimiento
*doradas, de alabanza
*rojas, de petición.




LAS LUCES
 
Nos recuerdan que el Señor Jesús es la luz del mundo, que ilumina nuestra vidas, sacándonos de las tinieblas del pecado y guiándonos en nuestro peregrinar hacia la Casa del Padre.





LA ESTRELLA
Al igual que en Belén, hace dos mil un años, una estrella se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño Jesús, con María su Madre, causando este acontecimiento una gran alegría en los Reyes Magos. Hoy una estrella corona nuestro árbol recordándonos que el acontecimiento del nacimiento de Jesús ha traído la verdadera alegría a nuestras vidas, que representa la fe en Dios que debe guiar nuestras vidas.






LOS REGALOS

Colocados a los pies del árbol, simbolizan aquellos dones con los que los Reyes Magos adoraron al Niños Dios.  Además, nos recuerdan que, tanto amó Dios Padre al mundo que le entregó (le regaló), a su único hijo para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.



 
Es importante a la hora de adornar el árbol de Navidad a lo largo de todo el Adviento, explicar a los niños cada simbolismo. Los niños pueden elaborar sus propias esferas de (24 a 28) dependiendo de los días que tenga Adviento con una oración o un propósito en cada una de ellas.



Conforme pasen los días, las van colgando en el árbol de Navidad hasta Nochebuena. Los regalos además, nos recuerdan que tanto amó Dios Padre al mundo que le entregó (le regaló) a su único hijo para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.



MISA DEL GALLO

La misa del Gallo es la que se celebra en la medianoche de Navidad. De esta manera se recibe al día de Navidad como la conmemoración del Nacimiento de Jesús.

Se trata de una de las 4 misas que se pueden celebrar el día de Navidad:
- Misa Vespertina. La tarde del 24 de Diciembre.
- Misa de Gallo. Medianoche del día de Navidad.
- Misa de la Aurora o de los pastores. Antes del amanecer del día 25 de Diciembre.
- Misa del Día. Día 25 de Diciembre, día de Navidad.



La Misa del Gallo, tiene sus orígenes desde los inicios de la Iglesia cristiana. Cuenta la leyenda que el nombre de la misa se debe a que un gallo fue el primero en presenciar el nacimiento de Jesús y de anunciarlo posteriormente.
Aunque realmente, la denominación de "Misa del Gallo" viene dada porque la Iglesia a la que el Papa se dirigía para esa celebración tenía lugar en la Basílica de S. Petrum in gallocantum (San Pedro del canto del Gallo).



BELÉN o NACIMIENTO


 
El Belén o Pesebre es uno de los símbolos cristianos más conocidos durante las fechas Navideñas. La representación del Nacimiento de Cristo forma parte de una tradición de la Iglesia que se remonta a hace más de ocho siglos.




El origen de los belenes se sitúa en la Edad Media. San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana, fue el iniciador de la representación del nacimiento entre los años 1200 y 1226. En la Navidad de 1223, estando en la ermita de Greccio, una fuerza divina lo impulsó a reproducir en vivo el misterio del nacimiento previa autorización al Pontífice Honorio III. Se desarrolló nueve días antes del 25  de diciembre y a dicha representación del Nacimiento y celebración de misa acudió todo el pueblo. El Papa Honorio III concedió indulgencia a todos los asistentes, y a partir de entonces se comenzó a reproducir el nacimiento por todo el mundo cristiano, de forma viviente y luego utilizando figuras de barro y demás materiales.

El Belén nos transmite el testimonio del amor profundo que Jesús siente hacia cada uno de nosotros. Que el Niño Dios os colme de bendiciones a todos. ¡Feliz Navidad!




¡FELIZ NAVIDAD!




lunes, 21 de diciembre de 2015

2º CONCURSO VILLANCIOS DE PARROQUIA SLN



El sábado 19 de diciembre tuvo lugar en la Iglesia de Santiago Apóstol de Sevilla la Nueva el segundo concurso de villancicos a las 20:00 h.
En el concurso estaban inscritos 4 participantes pero finalmente solo pudieron actuar 2 grupos. Los 2 coros que concursaron fueron: El Coro de Sevilla la Nueva y El Coro de los niños del Antón Sevillano.

Cada uno de ellos cantó 3 villancicos y luego el jurado eligió al ganador que como en años anteriores fue el Coro de los niños del Antón Sevillano.




El Coro de Sevilla la Nueva cantó 3 villancicos al cual más bonito: "Nace el Niño en un portal", "Yo soy un pastorcillo" y "Es el tiempo de la redención". 


El Coro de los niños del Antón Sevillano cantaron 3 villancicos con sus preciosas y dulces voces, entre ellos los que más gustaron a todos los presentes:  "Adestes Fideles" y "El tamborilero".


En esta ocasión como tan sólo participaron dos corales en el concurso se han dado 2 premios. El Coro de los niños del Antón Sevillano se llevaron el primer premio que fue un jamón y 2 cajas de polvorones, pero también el Coro de Sevilla la Nueva recibió el mismo premio porque lo hicieron igual de bien que los niños del Antón. Nuestra más sincera enhorabuena a ambos grupos.


Desde nuestra parroquia os animamos a todos, a que el año próximo haya más participantes. Pueden inscribirse colegios, coros, familiares, instituciones, grupos de amigos, grupos de catequistas, solistas, grupos de niños .... Disfrutemos todos los años de este concurso de Villancicos. Gracias por participar.





¡Feliz Navidad!