domingo, 23 de junio de 2013

DECRETO SAN JOSÉ


EL PAPA APRUEBA DECRETO PARA QUE "SAN JOSÉ" SEA MENCIONADO EN TODAS LAS MISAS


  
El Papa Francisco, ha aprobado que se dé más espacio a San José en los canones de la misa, y a partir de ahora sea mencionado en todas las misas, citándose al esposo de María en las plegarías eucarísticas, tras la Virgen María.

El Vaticano, ha publicado el siguiente decreto aprobado por la Congregación para el Culto Divino, dicasterio que preside el cardenal español Antonio Cañizares Llovera. Este decreto, firmado por el cardenal valenciano en idioma original en latín, tiene con fecha el 1 de mayo, memoria de San José obrero, destaca que "en la Iglesia católica, los fieles han manifestado siempre una devoción ininterrumpida hacia San José y han honrado de manera constante y solemne la memoria del castísimo esposo de la Madre de Dios, Patrono celestial de toda la Iglesia".  He aquí el Decreto:



CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO
Y LA DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS


Decreto

con el que se añade el nombre de San José
en las Plegarias eucarísticas II, III y IV del Misal Romano


En el paterno cuidado de Jesús, que San José de Nazaret desempeñó, colocado como cabeza de la Familia del Señor, respondió generosamente a la gracia, cumpliendo la misión recibida en la economía de la salvación y, uniéndose plenamente a los comienzos de los misterios de la salvación humana, se ha convertido en modelo ejemplar de la entrega humilde llevada a la perfección en la vida cristiana, y testimonio de las virtudes corrientes, sencillas y humanas, necesarias para que los hombres sean honestos y verdaderos seguidores de Cristo. Este hombre Justo, que ha cuidado amorosamente de la Madre de Dios y se ha dedicado con alegría a la educación de Jesucristo, se ha convertido en el custodio del tesoro más precioso de Dios Padre, y ha sido constantemente venerado por el pueblo de Dios, a lo largo de los siglos, como protector del cuerpo místico, que es la Iglesia.


En la Iglesia católica, los fieles han manifestado siempre una devoción ininterrumpida hacia San José y han honrado de manera constante y solemne la memoria del castísimo Esposo de la Madre de Dios, Patrono celestial de toda la Iglesia, hasta tal punto que el ya Beato Juan XXIII, durante el Sagrado Concilio Ecuménico Vaticano II, decretó que se añadiera su nombre en el antiquísimo Canon Romano. El Sumo Pontífice Benedicto XVI ha querido acoger y aprobar benévolamente los piadosos deseos que han llegado desde muchos lugares y que ahora, el Sumo Pontífice Francisco ha confirmado, considerando la plenitud de la comunión de los santos que, habiendo peregrinado un tiempo a nuestro lado, en el mundo, nos conducen a Cristo y nos unen a Él. 


Por lo tanto, teniendo en cuenta todo esto, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en virtud de las facultades concedidas por el Sumo Pontífice Francisco, gustosamente decreta que el nombre de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María, se añada de ahora en adelante en las Plegarias Eucarísticas II, III y IV de la tercera edición típica del Misal Romano, colocándose después del nombre de la Bienaventurada Virgen María, como sigue: en la Plegaria eucarística II: «ut cum beáta Dei Genetríce Vírgine María, beáto Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis»; en la Plegaria eucarística III: «cum beatíssima Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beáto Ioseph, eius Sponso, cum beátis Apóstolis»; en la Plegaria eucarística IV: «cum beáta Vírgine, Dei Genetríce, María, cum beáto Ioseph, eius Sponso, cum Apóstolis». 





jueves, 6 de junio de 2013

CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI


DIA DEL CORPUS EN SEVILLA LA NUEVA

La fiesta del Corpus Christi conmemora la institución de la Eucaristía y, en este día, sale a las calles de cada pueblo o ciudad la Custodia, que tiene el Cuerpo Consagrado de Cristo.




Una lluvia de intensos colores, marcó el despertar de las plazas del municipio de Sevilla la Nueva, este domingo pasado, con la celebración del día del Corpus.

Los altares y los  tapices florales revestían el oscuro asfalto de las calles, para dar paso a la celebración del Corpus Christi.




Los jóvenes del municipio, que este año se han confirmado, han sido los alfombristas que han hecho posible, el arte de las alfombras en el gran día del Corpus Christi, en Sevilla La Nueva.

Desde las 05:30 h. de la mañana estuvieron elaborando las 3 alfombras que decoraron nuestras plazas, al igual que varias catequistas y vecinos de la localidad, estuvieron instalando los 3 altares que también decoraron las calles del pueblo.



Mientras observaban una de las alfombras, los sevillanovenses comentaban sonrientes que el Corpus "representa una gran vivencia, en nuestro pueblo desde hace muchos años", y que desde hace dos años están muy ilusionados con las alfombras que se están elaborando porque dan más colorido y más festividad, a éste día tan señalado.



Tras la misa oficiada por nuestro párroco,   D. Jesús, tuvo lugar la procesión a las 12:00 h. En ella, los devotos siguieron al Cuerpo de Cristo, pasando por las alfombras, cuyos diseños se fueron desvaneciendo al paso de los fieles. 


 
La Custodia, que salió y entró de la Iglesia, bajo Palio, (nuevo este año y habiendo sido elaborado por diferentes vecinas del municipio), estuvo acompañada por el sacerdote  y por los diferentes vecinos de la localidad, en todo el recorrido de la procesión.




Los niños de primera comunión, precedían la procesión, lanzando miles de pétalos, en acto de fervor. 





La procesión tuvo lugar por diferentes calles de la localidad,  en cuyo recorrido se habían engalanado diferentes altares.



Los tres altares, se instalaron en diferentes calles del recorrido de la procesión, con motivos eucarísticos, precedidos por una imagen mariana, haciendo de ellos monumentos de gran belleza. 


Una vez, en los altares, la procesión se paraba para orar ante ellos, mientras los niños de Primera Comunión tiraban pétalos de flores en dicho altar.

La procesión de la Eucaristía finalizó en la Iglesia, dando así por finalizada la fiesta de la Solemnidad del Corpus et Sanguis Christi.



"La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la Unidad del Pueblo de Dios por las que la Iglesia es ella misma".






























 












lunes, 27 de mayo de 2013

LA FIESTA DEL CORPUS

CORPUS CHRISTI




La Fiesta del Corpus (02/06/13), también llamada "del Cuerpo y la Sangre de Cristo" o "Corpus Christi", es la fiesta de la Eucaristía. Solemnidad que nos convoca ante el misterio cotidiano del cuerpo entregado y de la sangre derramada por nosotros. Un misterio que el Jueves Santo tiene la fiesta de su Institución y en el Corpus tiene una gozosa fiesta de la respuesta de fe. 




La Eucaristía tiene dos dimensiones: su celebración (la misa) y su prolongación, con la reserva del Pan eucarístico en el Sagrario y la consiguiente veneración que le dedica la comunidad cristiana. La finalidad principal de la Eucaristía es su celebración y la comunión con el Cuerpo y Sangre de Cristo, que ha querido ser nuestro alimento para el camino de la vida.


En esta fiesta se quiere dar un realce especial, para hacer un homenaje agradecido, público, multitudinario de la presencia real de Cristo; incluso para sacar en procesión el Santísimo Sacramento por las calles y las plazas, para afirmar el misterio del Dios con nosotros en la Eucaristía, su compañía, que por eso Santa Teresa lo llamaba a Cristo "compañero nuestro en el Santísimo Sacramento". 

Estos valores fundamentales de la fe católica que acentúa la presencia real y personal de Cristo en la Eucaristía siguen teniendo vigencia dogmática y pastoral. También hoy tenemos necesidad de renovar nuestra fe en la presencia verdadera de Cristo en la Eucaristía, de manifestarla de forma pública, de sentirnos en la procesión de Corpus pueblo de Dios en camino, presididos y precedidos por Cristo, Pastor y guía, presencia y viático de nuestro caminar, misteriosa compañía de Dios.




La Eucaristía sigue siendo la opción fundamental de nuestra fe. Ante el misterio del pan de vida, el sacerdote tiene que renovar su adoración, y el cristiano confesar que, es un misterio que trasciende su inteligencia. 
La Eucaristía nos pone de rodillas, confunde nuestro orgullo y nos abre a la humildad y al gozo de la fe en la palabra y en el poder de Cristo. Solo así se convierte para nosotros en misterio de luz y de vida.



 


En este día del CORPUS CHRISTI, estamos llamados a entrar en un lugar donde el pan y el vino dejan de serlo para convertirse en permanente presencia de Cristo en la Eucaristía. Con la Eucaristía,vamos a salir enriquecidos,no de bienes materiales,sino llenos de Espíritu, en el corazón y en el alma.  


Llenos de valores espirituales, de compromiso cristiano, de oración, de vigilancia, de familia,  de los amigos,  de vida...




La fiesta del Corpus es demasiado grande para encorsetarla en los cuatro muros de un templo. 

Es tan grande su misterio y su fé,  que sale de la mejor catedral o de la iglesia menos importante y más encondida para recorrer todas las calles y plazas de esa localidad. 

Es tan firme nuestra devoción hacia la Eucaristía, que lo manifestamos públicamente. 





 Es tan apreciada la presencia del Señor en la Eucaristía, que necesitamos seguirle, cuando Él, por delante, sale al asfalto en medio del entresijo de ciudades y pueblos, de hombres y mujeres gritándonos:

¡DIOS ESTÁ AQUÍ!. Impresiona tanto la "reserva"del AMOR DE DIOS en el Sagrario, que sale en CUSTODIA para que el mundo entienda que sin ÉL, el ser humano, sería un fracasado.




CORPUS… es manifestar públicamente la convicción de todo cristiano católico, que siente y vive en la Eucaristía, el AMOR que Dios nos tiene.

CORPUS… la caridad es causa de felicidad personal y comunitaria. El dar, supone enriquecerse a sí mismo.


CORPUS… es el AMOR de DIOS a los hombres, amor y servicio, generosidad y justicia, perdón y fraternidad.


CORPUS… es el AMOR de DIOS que toma cuerpo…. que se hace cuerpo; visible, alimento, vino y pan.
 

Con la Eucaristía, Cristo nos promete una verdadera comunión de vida, la santificación de nuestro cuerpo, y la resurrección futura


"FELIZ SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI"
















































martes, 14 de mayo de 2013

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

PENTECOSTÉS

 

Pentecostés (19/05/13), es la celebración de la venida del Espíritu Santo, cincuenta días después del Domingo de Resurrección. Dios nos envió su Espíritu sobre los Apóstoles para darles fuerza y ayudarlos a transmitir su mensaje. 

Con la llegada del Espíritu Santo nació la Iglesia, y con ella todas las personas que creemos en Jesús, y con la fiesta de Pentecostés se pone fin al Tiempo Pascual. 



El símbolo del Espíritu Santo es la Paloma, Lenguas de fuego y el viento. 

Los sacerdotes visten de rojo, símbolo de la presencia del Espíritu Santo.





En las narraciones sobre Pentecostés de Hechos de los Apóstoles (2,1-41) se le adjudica al Espíritu Santo, en congruencia con el Antiguo Testamento, características milagrosas (carismas): él ofrece valentía y libertad, posibilita la comprensión (glosolalia) y fortifica una comunidad universal.


Durante Pentecostés se celebra el descenso del Espíritu Santo y el inicio de las actividades de la Iglesia. Por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo. En la liturgia católica es la fiesta más importante después de la Pascua y la Navidad. La liturgia incluye la secuencia medieval Veni, Sancte Spiritus.


EL ESPÍRITU SANTO EN LA IGLESIA

En la Iglesia, Pentecostés es la confirmación de la promesa de Jesús: 
 



«Dentro de pocos días seréis bautizados en el Espíritu Santo».




 



Esto pone de manifiesto varios aspectos, entre los que se destacan:


* La unidad espiritual de todos los que recibieron el Espíritu de Jesús.
Un solo Cuerpo y un solo Espíritu [...]. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.
  
* La constitución de una comunidad abierta a todos los pueblos. Esto se ve simbolizado por el llamado milagro de Pentecostés: todos oían hablar a los Apóstoles en su propio idioma.

* Si alguién tiene el Espíritu de Jesús, realiza los mismos gestos de Jesús: anuncia la palabra de Jesús, repite la oración de Jesús; perpetúa en la fracción del pan la acción de gracias de Jesús, y vive unido con los demás creyentes.



El ESPÍRITU SANTO EN JESÚS

En el Nuevo Testamento, el Espíritu Santo aparece moviendo a Jesús durante toda su vida.
 
Fue Él quien cubrió el seno materno de María antes de que Jesús naciera . Más tarde, descendió de forma visible en el momento del bautismo de Jesús , y posteriormente lo condujo al desierto  para devolverlo luego a Galilea .


El primer sermón de Cristo comienza así: «El Espíritu del Señor está sobre mí» . De allí que el Espíritu Santo aparezca en la Biblia operando en la misma línea que Jesús.
 



La frase de Jesús: «Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os enseñará toda la verdad» (Juan 16:13) no se refiere tanto a noticias nuevas cuanto a una mayor profundización de la doctrina dictada ya por el Maestro. La función magisterial del Espíritu Santo se reducirá a la mayor iluminación de lo ya revelado, a la manifestación de elementos parciales, al descubrimiento de nuevos aspectos en las verdades ya poseídas, a la deducción de consecuencias, al asesoramiento en la aplicación de ciertas verdades a determinados sucesos. [...] He aquí el oficio del Espíritu de Cristo: dar testimonio de Cristo (Jn 15:26; 1 Jn 5:6).



 ¡Fiesta de Pentecostés! Jesús cumple su promesa y nos regala el don de los dones: El Espíritu Santo ¡Aleluya!


El Espíritu Santo es la fuerza, el motor, que mueve a la barca de la Iglesia, como un soplo de aire fresco que rejuvenece y empuja al Pueblo de Dios.

El Espíritu Santo es quien nos transforma en templos vivos de Jesucristo, para que seamos los adoradores, en espíritu y en verdad, que busca el Padre.

El Espíritu Santo es quien nos hace comprender, y vivir, las Palabras de Vida del Maestro.

El Espíritu Santo es quien nos va transformando de día en día en criaturas nuevas, conforme a la imagen de Jesús, el hombre perfecto.

El Espíritu Santo es quien adorna a su esposa, la Iglesia, de abundantes dones y carismas para la edificación del Cuerpo Místico de Cristo.
El Espíritu Santo, el amor del Padre y del Hijo, viviendo y morando en nosotros y nosotras.

El Espíritu Santo nos da testimonio de que somos hijos adoptivos de Dios por la fe en Jesucristo. Si nos dejamos conducir por Él, nuestra vida se irá configurando con Cristo, quien pasó por el mundo haciendo el bien, amando a los hermanos y hermanas, y haciendo la voluntad del Padre en todas las cosas.





Por eso no cesamos de pedir: ¡Ven, Espíritu Santo, y renueva la faz de la tierra! Amén.





























jueves, 9 de mayo de 2013

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR







El Día de la Ascensión  es una celebración de caracter Universal en la Iglesia, que se celebra cuarenta días después del domingo de Resurrección (durante el Tiempo Pascual), y conmemora la Ascensión de Jesucristo al cielo en presencia de sus discípulos tras anunciarles que les enviaría el Espíritu Santo.
Cristo ascendió en forma física al Cielo tras su Resurrección en presencia de sus Apóstoles.  "Ascender al cielo" es la unión física con Dios Padre y no una transformación espiritual del individuo. .




LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR EN LA VIDA DEL CRISTIANO

   El Señor Jesús después de aparecerse a sus discípulos fue elevado al cielo. Este acontecimiento marca la transición entre la gloria de Cristo resucitado y la de Cristo exaltado a la derecha del Padre. Marca también la posibilidad de que la humanidad entre al Reino de Dios, como tantas veces lo anunció Jesús. 


En la representación de la Ascensión, es muy habitual que en la composición de la escena se represente la dualidad de planos: espiritual arriba y terrenal abajo.
 
De esta forma, la Ascensión del Señor se integra en el Misterio de la Encarnación, que es su momento conclusivo.



TESTIGOS DE CRISTO

La Ascensión de Cristo, es también el punto de partida, para comenzar a ser testigos y anunciadores de Cristo exaltado, que volvió al Padre para sentarse a su derecha. El Señor glorificado continúa presente en el mundo, por medio de su acción en los que creen en su Palabra, y dejan que el Espíritu actúe interiormente en ellos. 

El mandato de Jesús es claro y vigente: "Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación". Por ello, la nueva presencia del Resucitado en su Iglesia hace que sus seguidores constituyan la comunidad de vida y de salvación.



LA FUERZA DEL EVANGELIO
  
 La Ascensión de Cristo al cielo, no es el fin de su presencia entre los hombres, sino el comienzo de una nueva forma de estar en el mundo. Su presencia acompaña con signos, la misión evangelizadora de sus discípulos. 

La comunidad pospascual necesitó de un tiempo para reforzar su fe incipiente en el Resucitado. 


La Ascensión es el fin de su visibilidad terrena, y el inicio de un nuevo tipo de presencia entre nosotros.



MISIÓN DE LA IGLESIA

San Lucas, después de escribir su Evangelio, emprende también con la inspiración divina la tarea de redactar algo de lo que ocurrió después de que Jesús resucitara y subiera a los cielos. Es la historia de los comienzos de la Iglesia, esos tiempos fundacionales en los que el mensaje cristiano comienza a proclamarse como una doctrina nueva y sorprendente que habría de transformar al mundo entero. Así nos refiere que el Señor, antes de subir al trono de su gloria y enviarles la fuerza avasalladora del Espíritu, se les aparece una y otra vez durante cuarenta días, para fortalecerlos en la fe y encenderlos en la caridad, para animarlos con la más viva esperanza. 



TOMA TU CRUZ


Con la Ascensión, el mandato de Jesús cobra una fuerza singular; se comprende el valor de la Pasión y la Muerte. La Cruz era la fuerza y la sabiduría de Dios. Desde ese momento, se podía hablar de perdón y de conversión, sin dudar del amor y del poder divino de Jesús. 



Fue posible predicar la conversión, exhortar a los hombres para que se reconciliaran con Dios, lleno de misericordia. 

Con la Ascensión de Jesucristo el camino está abierto, y los feligreses invitados a recorrerlo de la mano de Él. 



LA SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

"El Señor ha ascendido a los cielos para enviar al Paráclito al mundo. Los cielos le han preparado su trono, las nubes el carro sobre el cual ascender; se maravillan los ángeles viendo a un hombre por encima de todos ellos. El Padre recibe a aquél que, desde la eternidad, en su seno mora. Señor, cuando los apóstoles te vieron elevarte sobre las nubes, entre lágrimas, llenos de tristeza, ¡Oh Cristo! dador de vida, entre lamentos decían: ¡Oh Soberano!, no dejes huérfanos a tus siervos que tú, piadoso, has amado en tu tierna compasión: mándanos, como has prometido el Espíritu Santísimo para iluminar nuestras almas".

 

 Concédenos, Dios Todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza, porque la Ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y donde nos ha precedido Él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros como miembros de su cuerpo. 
Por Jesucristo nuestro Señor.
 Amén.







martes, 23 de abril de 2013

SAN JORGE

SAN JORGE DE CAPADOCIA



San Jorge de Capadocia fue un mártir cristiano, y probablemente uno de los santos más famosos del santoral, por su ejemplo de valor y lealtad por Cristo.
San Jorge fue un soldado que murió martirizado en el siglo III.

Circulan muchísimas leyendas sobre su vida y martirio, y es posiblemente, uno de los santos más populares de toda la cristiandad.





SU VIDA

Jorge nació en Capadocia (la actual Turquía), en el siglo III, su padre era Geroncio, un soldado del Imperio Romano de Oriente que murió al poco de nacer Jorge. Su madre, Policromía, le llevó con ella a su ciudad natal: Lydda (actual Lod, en Israel), donde creció y acabó conviertiéndose también en soldado, alcanzando rápidamente un puesto destacado, llegando a ser tribuno, y siendo destinado a Nicomedia, con la guardia personal del emperador.

No sabe con seguridad,  si era cristiano de antes o se convirtió durante su estancia en el ejército, pero el caso es que en los años 303 y 304 d. C. el emperador Diocleciano emitió una serie de edictos por los cuales se obligaba a los cristianos, a hacer sacrificios a los dioses romanos y se perseguía a los que se negasen a hacerlo. (Este momento fue conocido como la Gran Persecución de Diocleciano, y tuvo un alcance terrible). Diocleciano ordenó a San Jorge, perseguir y ejecutar  a los cristianos, pero él se negó, atreviéndose a criticar la decisión tomada por el emperador en su presencia.





Diocleciano reaccionó violentamente, y ordenó su tortura y ejecucción. Así en abril del año 303, frente a las murallas e Nicomedia, San Jorge fue torturado cruelmente durante varios días (con 4 métodos distintos de tortura), y decapitado el día 23 de ese mes, se dice, que sin emitir queja ninguna.
Fue enterrado en Lydda.





SAN JORGE MÁRTIR

Es en Lydda donde aparece la primera Iglesia dedicada a él, durante el reinado del emperador Constantino el Grande, conviertiéndose muy pronto en uno de los santos más populares.
Su devoción se extendió en el Siglo V por Occidente, y fue canonizado por el Papa Gelasio I, en e 494 d.C.




Los primeros cruzados que volvieron de oriente trajeron consigo una alta opinión de la intercesión del santo, conviertiéndose rápidamente en uno de los santos patronos de los caballeros.



SAN JORGE Y EL DRAGÓN

A partir de su martirio y junto con la expansión de su devoción, se difundieron muchas versiones de su martirio, varias de ellas incluían a San Joge siendo cortado en pedazos, decapitado y resucitando varias veces, y hasta una columna de fuego que descedía para matar a Diocleciano.

Sin embargo, la más famosa sin duda es la versión de San Jorge y el Dragón, (aparecida en el Siglo XIII). He aquí la historia:


Un terrible dragón atemorizaba la ciudad de Lydda, devorando el ganado y manteniendo a toda la población espantada.


Acabado todo el ganado, los habitantes decidieron ofrecer al dragón doncellas vírgenes para aplacar su hambre.






Al tiempo le tocó el turno a una princesa, la cual, fue voluntaria para salvar a su pueblo. Estando el dragón a punto de devorarla, apareció San Jorge, con armadura y montado en un caballo blanco, se interpuso entre la dama y el dragón, y le mató de una sóla lanzada. Liberada la princesa, San Jorge convirtió al cristianismo a todos los habitantes del pueblo y repartió generosamente sus riquezas, tras lo cual se marchó, sin aceptar recompensa alguna.


Esta historia, evidentemente inventada, guarda curiosas similitudes con la vida del Santo. Muy probablemente, el mensaje que se quería dar era el siguiente:

* El San Jorge de la leyenda y el real realizan un acto extremadamente meritorio que implica la salvación (espiritual o material, según la versión), de mucha gente, de todo un pueblo y en especial de una princesa. Esta princesa liberada, personifica a la Iglesia de Capadocia, que habría sido evangelizada por San Jorge.

* La derrota del dragón (en un caso un animal físico, y en el otro del Dragón llamado diablo, que le tentaba durante su martirio), delante de todos, que implica la salvación del pueblo (Del pueblo de Dios, es decir, de los cristianos, evitando que se acobarden y renuncien a Dios, en el caso de la historia real).


* Que  San Jorge derrotase al dragón de una sola lanzada (acto insólito en las historias medievales, pues una lucha larga y dificultosa sirve en general para engrandecer aún más el valor y fuerza del caballero), nos indica que llevó a cabo esa hazaña de manera, especialmente sobresaliente, pudiendo significar esto una entereza fuera de lo común durante el martirio.


La leyenda del dragón tiene varias interpretaciones metafóricas y didácticas de la historia: San Jorge es el creyente, el dragón es el Diablo, el mal; al caballo blanco se le identifica, con la fe o con el mismo Cristo, y a la princesa con la Iglesia y con la Evangelización.


A lo largo de la historia San Jorge se ha convertido en el patrón de muchos reinos y ciudades, entre los más conocidos figuran: Aragón, Inglaterra, Georgia, Génova, Moscú, Portugal, Cáceres..., y se celebra el día 23 de abril.


Su emblema es una cruz roja con brazos que llegan hasta los extremos y fondo blanco. Iconográficamente, se suele representar a lomos de un caballo blanco, sujetando una lanza clavada en un dragón que suele aparecer a sus pies y recubierto de armadura, a modo de caballero de Dios victorioso contra el mal.



Se le considera el santo guerrero por excelencia, y junto con San Miguel Arcángel, terror de los demonios.








lunes, 15 de abril de 2013

BENDICIÓN DE CASAS EN PASCUA

BENDICIÓN DE LAS CASAS EN TIEMPO PASCUAL


El Tiempo de Pascua, es el tiempo propicio de la bendición de las casas, con el agua bendecida en la Vigilia Pascual.



De esta manera se hace memoria, entre otras cosas, del paso del ángel en Egipto y del señalar las jambas de las puertas con la sangre del cordero pascual.

La bendición comienza con la siguiente exhortación: "La paz del Señor a esta casa y a todos los aquí presentes", según el mandato evangélico de saludar, deseando la paz.




Si el que bendice no es sacerdote, ni diácono puede realizarse de la siguiente manera. Especialmente está pensado para que lo haga el cabeza de familia:


MINISTRO: (haciendo la señal de la cruz). Nos ponemos en la presencia del Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.

MINISTRO: Que nuestro Señor Jesucristo, nos conceda por su Espíritu, la Gracia de compartir junto a Él, la bendición de esta casa.

TODOS: Amén.

MINISTRO: (Dispone a los presentes para la celebración con estas palabras u otras semejantes). Queridos hermanos, dirijamos nuestra ferviente oración a Cristo, que quiso nacer de la Virgen María y habitó entre nosotros, para que se digne entrar en esta casa y bendecirla con su presencia. Cristo, el Señor, está aquí, en medio de ustedes, fomente su caridad fraterna, partícipe en sus alegrías y los consuele en las tristezas. Y ustedes, guiados por las enseñanzas y ejemplos de Cristo, procuren, ante todo, que esta casa que hoy bendecimos, sea hogar de caridad, desde donde se difunda ampliamente la fragancia de Cristo



MINISTRO: Escuchemos ahora las palabras del Evangelio según San Lucas (LC 19,1-9):

"En aquel tiempo, Jesús fue a la ciudad de Jericó y caminaba por las calles. Había allí, un hombre llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos y hombre muy rico. Sentía mucha curiosidad por ver a Jesús, pero no podía a causa de la gente, porque era de baja estatura.

Se adelantó corriendo y se subió a un árbol para verle, pues iba a pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: "Zaqueo, baja pronto porque conviene que hoy me quede yo en tu casa". Se apresuró a bajar, y lo recibió con alegría.
Al verlo, todos murmuraban diciendo: "Ha ido a hospedarse a la casa de un hombre pecador". Zaqueo, puesto en pie dijo al Señor: "Daré la mitad de mis bienes a los pobres, y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruple". Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham". 




SALMO:
"EL SEÑOR NOS CONSTRUYA LA CASA"

Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano  vigilan los guardianes.
Es inútil que madruguen,
que velen hasta muy tarde,
comiendo el pan de sus fatigas.
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!
La herencia que da el Señor son los hijos;
una recompensa, el fruto del vientre:
Como flechas en las manos del guerrero,
así son los hijos de la junventud.





PLEGARIA COMÚN

Se pueden agregar por parte de los dueños de la casa sus intenciones personales al final.

"Quédate con nosotros, Señor".


. Señor Jesucristo, que con María y José santificaste la vida doméstica, ven a vivir con nosotros en esta casa para que te reconocamos como huésped y te honremos como cabeza. Oremos...


. Tú, por quien esta casa cobra sentido, y se va levantando hasta formar un templo consagrado, haz que los habitantes de este casa se vayan integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu. Oremos...


. Tú, que ensañeste a tus fieles a edificar su casa sobre piedra firme, haz que la vida de esta familia se apoye firmemente en tu Palabra y, evitando toda división, te sirva con generosidad y de todo corazón. Oremos...


. Tú, que careciendo de morada propia, aceptaste con el gozo de la pobreza la hospitalidad de los amigos, haz que todos los que buscan vivienda encuentren, con nuestra ayuda, una casa digna de este nombre. Oremos ...


. Tú, que siendo Dios te hiciste servidor de los hombres, ayuda a esta familia para que en ella reine la armonía y la paz que solo Tú puedes regalarnos. Oremos...




ORACIÓN DE BENDICIÓN


MINISTRO: (Explica que va a pedir la bendición sobre el agua).

Con las manos juntas:

"Asiste Señor a estos servidores tuyos, que al ofrecerte hoy su vivienda, imploran humildemente tu bendición, para que, mientras vivan en ella, sientan tu presencia protectora; cuando salgan, gocen de tu compañía; cuando regresen, experimenten la alegría de tenerte como huésped, hasta que lleguen felizmente a la estancia preparada para ellos, en la casa de tu Padre. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén.


MINISTRO: (Mientras rocía las habitaciones de la casa con el agua bendita), dice: Bendice Señor esta casa y a los que en ella habitan, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

TODOS: Amén.




ORACIÓN FINAL

MINISTRO: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa". Dios ha venido hoy a nuestra casa, y quiere quedarse. Vamos a dar gracias a Dios por ser una familia cristiana. Recemos como el mismo Señor nos enseñó:


TODOS:  Padre nuestro... (Se reza el Padre Nuestro)


MINISTRO: Y vamos a saludar también a nuestra Madre, la Virgen María, la Madre que Jesucristo nos regaló, para que ella también habite en nuestra casa y los proteja bajo su manto.


TODOS: Dios te salve, María... (Se reza Ave María)


MINISTRO: Te pedimos Señor, que esta familia viva siempre unida en la fe y en el amor, cumpliendo tus mandamientos y sirviendo a los hermanos. Y te pedimos que derrames sobre nosotros tu bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


TODOS: Amén.